jueves, 8 de abril de 2021
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CONCURSO DE
BOOKFACE DÍA DEL LIBRO
(23 DE ABRIL) IES RÍO VERDE 2021 |
Bases
del concurso
La Biblioteca del IES Río Verde de Marbella y el Departamento de Lengua y Literatura, con motivo del Día del Libro (23 de abril), convocan el I Concurso de Bookface, con el fin de fomentar la creatividad artística y literaria entre los alumnos.
Los
nombres de los ganadores y los trabajos premiados serán publicados en edición
digital en la web del Instituto (http://www.iesrioverde.es/
), sus redes sociales (Twitter, Facebook
e Instagram) así como en el blog de la
Biblioteca (http://bibliotecaiesrioverdemarbella.blogspot.com.es/
).
El
fallo será hecho público el 23 de Abril de 2021.
El
registro y participación en el concurso supone la aceptación de las presentes
bases. El incumplimiento de alguna de las bases dará lugar a la exclusión del
participante del presente concurso.
Participantes
•
Se establecen dos categorías de participación:
–
ESO
– BACHILLERATO, CICLOS FORMATIVOS Y PCPI
Presentación de trabajos
• Los participantes deberán enviar sus Bookface a la siguiente dirección de correo electrónico: carmenvillegas@iesrioverde.es. En el asunto tendrán que escribir: “CONCURSO BOOKFACE”.
• El plazo de admisión de los Bookface finaliza a las 11:45 del lunes 19 de abril de 2021.
Selección de los ganadores
del concurso:
• El jurado estará formado por profesores de Lengua y Literatura y del equipo de la Biblioteca.
•
Toda decisión del jurado será irrevocable,
pudiendo declarar el premio desierto, si tras un análisis minucioso de los
Bookface enviados, ninguno tuviera la
calidad suficiente.
•
Se establece un premio por
categoría: un cheque de 50 euros a canjear en algún establecimiento de
Marbella.
miércoles, 6 de noviembre de 2019
CONCURSO DE MICRORRELATOS CON TÍTULOS DE LIBROS
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lunes, 26 de noviembre de 2018
miércoles, 7 de noviembre de 2018
sábado, 2 de diciembre de 2017
El helenista Carlos García Gual, elegido miembro de la RAE
Filólogo, crítico y traductor, su obra se ha centrado en los mitos y la filosofía
"Solo soy un viejo profesor de griego". Con estas modestas palabras, el helenista Carlos García Gual (Palma, 1943) ha agradecido por teléfono su elección como nuevo miembro de la Real Academia Española (RAE). En la votación del pleno celebrado esta tarde en la sede de la institución en Madrid, se ha impuesto en segunda ronda al otro candidato, el escritor gallego Alfredo Conde por 22 votos contra 5. En esa segunda votación son necesarios dos tercios de los votos de los académicos presentes. En la primera, según el propio García Gual, logró 26 votos, aunque fueron insuficientes. En esa votación inicial se necesitan también dos tercios, pero se cuenta el voto de los académicos presentes y de los que envían su papeleta por correo.
El balear García Gual, catedrático emérito de Filología Griega en la Universidad Complutense de Madrid, sucede en la silla J al dramaturgo Francisco Nieva, fallecido en noviembre de 2016. "Me hacía mucha ilusión porque no me esperaba que me lo propusieran tan pronto otra vez", ha dicho en referencia a su fallido intento del pasado mes de abril, cuando optó a la silla M en pugna con la escritora Rosa Montero y ninguno obtuvo los votos suficientes. "Es el reconocimiento a una trayectoria atenta sobre todo al humanismo, muy larga. Por otra parte, en la Academia hay mucha gente que aprecio".
Escritor, filólogo, traductor, editor y crítico, entre otros medios, de Babelia,suplemento cultural de EL PAÍS, había sido propuesto por los académicos José Manuel Sánchez Ron, Miguel Sáenz y Carmen Iglesias.
ENLACE: https://elpais.com/cultura/2017/11/30/actualidad/1512059302_329679.html
Escritor, filólogo, traductor, editor y crítico, entre otros medios, de Babelia,suplemento cultural de EL PAÍS, había sido propuesto por los académicos José Manuel Sánchez Ron, Miguel Sáenz y Carmen Iglesias.
ENLACE: https://elpais.com/cultura/2017/11/30/actualidad/1512059302_329679.html
lunes, 6 de marzo de 2017
miércoles, 8 de febrero de 2017
domingo, 29 de enero de 2017
Javier Marías
3 MIN.CUANDO LOS TONTOS MANDAN
domingo, 11 de diciembre de 2016
viernes, 11 de noviembre de 2016
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LEONARD COHEN
Poeta, novelista y cantante canadiense nacido en Montreal en 1934. A los 21 años, tras obtener la Licenciatura en Literatura Inglesa por la Universidad McGill de Montreal, publicó su primer libro de poemas, "Let Us Compare Mythologies", en el que deja entrever la influencia que han dejado en él las religiones católica y judía. Su obra posterior incluye temas de sexo, amor, religión y política, marcando en todas el espíritu rebelde que siempre le ha acompañado y su personalidad depresiva. De esta época son las siguientes obras:"Flores para Hitler" en 1964, "La Caja de Especias de la Tierra" en 1965, "Parásitos del Paraíso" en 1966, "La Energía de los Esclavos"en 1969 y sus novelas "El Juego Favorito" y "Los Hermosos Vencidos". En 1990, agobiado por el inconformismo, decidió ordenarse como monje de la religión Zen. En 1999, después de casi nueve años en el monte Baldy, abandonó los hábitos para dedicarse de nuevo a la música y la poesía. © |
El Autobus
Estaba solo en el autobús.
Me sentía contento de que se estuvieran gastando tanto dinero
sólo para llevarme por la Octava Avenida arriba.
¡Conductor! Grité, estamos usted y yo esta noche.
huyamos de esta gran ciudad
a una ciudad más pequeña más propia para el corazón,
conduzcamos más allá de las piscinas de Miami Beach,
usted en el asiento del conductor, yo varios asientos más atrás,
pero en las ciudades racistas cambiaremos de lugar
para mostrar lo bien que le ha ido arriba en el norte,
y busquemos para nosotros alguna diminuta villa pesquera americana
en la Florida desconocida
y aparquemos justamente al borde de la arena,
un enorme autobús como una señal,
metálico, pintado, solitario,
con matrícula de Nueva York.
martes, 25 de octubre de 2016
El que ignora sin ser ignorante
Ese verbo puede entenderse con significados distintos en función del tiempo en el que se conjugue.
Resulta, según la prensa, que el Banco de España ignoró unos informes que no ignoraba. ¿Cómo es posible eso?El verbo “ignorar” se ha vuelto contradictorio consigo mismo porque la influencia de to ignore lo ha desviado de su camino.Este verbo del inglés se traducía de muy precisas formas para cada situación: despreciar, desdeñar, desoír, desatender, hacer caso omiso, pasar por alto, soslayar, ningunear, desmerecer, menospreciar, dar la espalda, dar de lado, marginar, desentenderse... Pero todas ellas se van quedando arrinconadas porque muchos periodistas escogen en su lugar la más imprecisa: el anglicismo semántico “ignorar”.
Si avanzamos por la lengua con ese significado bastardo, nos iremos encontrando ciertos fallos mecánicos. El que ignora las funciones del subjuntivo es un ignorante de la gramática; el que ignora la definición de rectángulo es un ignorante de la geometría. Pero el Banco de España no era ignorante de la situación de Bankia cuando ignoró la situación de Bankia. Esta incongruencia se produce por una clonación. Clonación, en efecto; porque se copian los cromosomas de otra lengua en vez de respetar la genética que ha seguido la propia.
La evolución de “ignorar” desde el latín parte de la raíz gno-, que formó el verbo “gnoscere” para significar en aquella lengua “saber”. Al añadirse a gno el gen del sufijo negativo (i-) con objeto de representar la idea contraria, se creó el verbo “ignorare”, de donde procede nuestro “ignorar”. La fuerza evolutiva y analógica dio a partir de allí “ignorante”, “ignorancia”, “ignoto”, “ignaro”... vocablos todos ellos transportadores del ADN “desconocer”.
Hasta ahí, todo funcionaba con cierta coherencia. Pero quienes estaban en contacto con el idioma inglés empezaron un día a traducir to ignore (despreciar, desdeñar, desoír...) como “ignorar” (hasta entonces “desconocer”), en un fenómeno que algunos lingüistas denominan “falso amigo”. Algo así como si se tradujera “table” (mesa) como “tabla”; o “exit” (salida) como “éxito”. Y de resultas de tal cruce se da el curioso hecho de que ese verbo puede entenderse con significados distintos en función del tiempo en que se conjugue: Así, no tomaríamos de igual forma la oración “el Banco de España ignoraba la situación de Bankia” que “el Banco de España ignoró la situación de Bankia”. En el primer caso puede significar “desconocía”. En el segundo cabe deducir “desatendió”, “desdeñó”, “pasó por alto”... Y en otros tiempos verbales dudaremos incluso de cuál de las dos acepciones es la más adecuada (por ejemplo, en “el Banco de España ignora la situación”).
Con la ayuda de malos traductores, periodistas y personajes públicos, la falsa equivalencia de to ignore acabó consagrada en el uso y por tanto en el Diccionario (desde 1989). Y de este modo, “ignorar” se convirtió en un verbo ambiguo y estropeado. Una víctima más de quienes saben un poco de inglés y menos de español.
viernes, 6 de mayo de 2016
JACQUELINE
KELLY, La
evolución de Calpurnia Tate
ed. Roca, 2015(2009)
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ALFREDO
GÓMEZ CERDÁ, Con
los ojos cerrados,
ed.
SM, 2014 (1997)
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CARE
SANTOS, El
dueño de las sombras,
ed.
Blok, 2016
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RICK
RIORDAN, El
último héroe del Olimpo,
ed. Tusquets, 2015 (2009)
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TOMAS
TRANSTRÖMER, El
cielo a medio hacer,
ed. Nórdica, 2011
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WILLA
CATHER,
Uno
de los nuestros,
ed. Nórdica, 2013
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JOHN
BANVILLE, Imposturas,
ed. Anagrama, 2014 (2002)
|
F.
SCOTT FITZGERALD, Suave
es la noche,
ed.
Seix Barral, 2014
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OLIVER
SACKS, El hombre que
confundió a su mujer con un sombrero, de.
Anagrama, 2015 (1985)
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